1. Comprueba el acceso local

Conecta el PC Windows y la cámara a una red que permita comunicación entre ellos. El Wi-Fi de invitados puede aislar dispositivos. Verifica la dirección de la cámara en el router o la app del fabricante. Si el modelo tiene administración web, intenta abrirla desde el PC; que no exista esa interfaz no demuestra por sí solo un fallo de conexión.

2. Confirma que RTSP esté disponible

Consulta la documentación del modelo exacto. Habilita RTSP si hace falta y usa la URL documentada. El descubrimiento ONVIF no garantiza reproducción. Si no encuentras la cámara pero conoces una URL RTSP compatible, prueba la configuración manual en Rekami.

3. Verifica las credenciales de la cámara

Usa las credenciales locales necesarias para acceso de terceros. Pueden ser distintas de tu cuenta en la nube del fabricante. No publiques una URL RTSP real que contenga una contraseña en capturas o mensajes de soporte.

4. Prueba el stream documentado

Prueba antes de guardar. Revisa dirección, ruta del stream y credenciales. Si existe, prueba el substream de menor resolución documentado por la cámara. La compatibilidad sigue dependiendo del codec y firmware; cambiar la resolución no garantiza soporte del codec.

5. Aísla las desconexiones

Empieza con una cámara. Si funciona sola pero fallan varios streams juntos, reduce la cantidad y prueba menor calidad para aislar límites de carga o red. Comprueba la estabilidad del Wi-Fi y si cambió la dirección de la cámara. Una reserva DHCP en el router puede mantenerla estable.

Revisa los permisos del firewall local sin desactivarlo. La visualización local no requiere abrir puertos de la cámara a internet.

Antes de pedir ayuda

Anota modelo, firmware, si funciona el descubrimiento y qué ocurre en la vista previa. Quita contraseñas y datos privados de conexión de cualquier contenido compartido. Una vista previa fallida no basta para identificar una causa única.

Consulta los requisitos de compatibilidad y la guía de Windows.